cloro

¿Sabes cómo te afecta el cloro?

Ahora que nos quedan pocos días para disfrutar del verano y nos hemos remojado y vuelto a mojar bastantes veces durante estos meses hemos pensado en cambiar un poco nuestra temática en Desatasco Express y pasarte una información que nos parece útil que conozcas. ¿Sabes cómo te afecta el cloro?

Como más o menos todos sabemos, el cloro es el producto utilizado en toda piscina para evitar las bacterias y los hongos. Pero el problema viene cuando estamos expuestos a esta sustancia durante mucho tiempo porque puede provocar problemas en nuestra salud.

Las piscinas deben cumplir una serie de condiciones porque por supuesto la cantidad de cloro debe ser la justa con respecto a la cantidad de agua ya que el cloro puede provocar daños en la piel, los ojos, los dientes o incluso llegar a provocar daños mayores. Si la cantidad de cloro es excesiva puede llegar a provocar ataques de tos o edemas pulmonares. ¿Alguna vez te ha faltado la respiración estando con la cabeza fuera del agua? Eso es por el cloro.

El agua tiene mayor pH que la epidermis por lo que es lógico que la piel pueda resecarse. Incluso aunque el cloro esté en la proporción adecuada pueden entrar en contacto con él productos que lo alteren como pueden ser cremas solares, perfumes o desodorantes y hacer que el cloro reaccione.

¿Sabes la mejor manera de disfrutar de un baño sin riesgos? Obviamente nada de lo que puedas leer en cualquier sitio o aquí mismo te debe asustar. Es verdad que el cloro no es muy bueno para nosotros, pero nunca nos sometemos a una exposición excesiva pero además podemos seguir una serie de pasos que nos ayudarán a evitar los problemas que el cloro puede provocarnos y te los queremos proporcionar en nuestro blog:

  • La regla de oro tanto para que el cloro no reaccione con nada y para no perjudicar a los demás usuarios de la piscina es que debemos ducharnos antes del baño. Es una cosa que no solemos hacer, pero es muy útil porque eliminará de nuestro cuerpo el perfume y los restos de crema.
  • La segunda regla es volver a ducharse a la salida para eliminar de nuestro cuerpo todos los restos de cuerpo y así no estar expuestos durante más tiempo a su efecto.
  • Debemos evitar orinar en las piscinas porque si orinamos hacemos que la orina reaccione con el cloro provocando gases perjudiciales para nosotros. Además, no es nada higiénico.
  • Es muy útil utilizar gafas de bucear y tapones para evitar conjuntivitis o infecciones en los oídos. Por cierto, es muy importante no usar las lentillas en contacto con el agua con cloro porque las bacterias pueden instalarse en ellas.
  • Si se está enfermo es mejor evitar ir a la piscina. El agua es mejor conductor de las enfermedades.
  • Evita tragar agua. A veces es difícil pero no es buena para tu sistema digestivo.
  • No metas agua en tu boca, aunque no la tragues puede el agua con cloro puede afectar al esmalte de los dientes.
  • Es recomendable no llevar un bañador usado fuera del agua durante mucho tiempo. O una de dos, o conseguimos que se seque pronto o nos cambiamos porque un bañador mojado es un festín para las bacterias las cuales pueden provocar infecciones vaginales.

Los consejos más importantes son los primeros que previenen mucho y sobretodo la educación para no orinar en las piscinas ya que sólo con esas medidas tendremos mucho ganado.

Esperemos que te resulten útiles nuestras recomendaciones y sobretodo que disfrutes, que disfrutes mucho del verano y de todo lo bueno que conlleva. ¡A coger con fuerza el otoño!